Préstamos y créditos online

Los préstamos y créditos online son productos financieros que le proporcionan al solicitante capital, pero se diferencia en cuanto al objetivo y definición. Los dos productos son diferentes mecanismos de financiación que se les otorgan por lo general a los clientes de las instituciones financieras.

Los préstamos en el momento de la concesión facilitan de una sola vez todo el dinero solicitado por el cliente. Las instituciones bancarias en los créditos ponen a disposición del cliente una determinada cantidad de dinero que podrá ir utilizando de acuerdo con sus necesidades.

Préstamos y créditos online

¿Qué son préstamos y créditos online ?

El préstamo es un producto financiero que brinda la oportunidad a un usuario a acceder a una cantidad de dinero cuando comienza la operación. Esto con la condición de devolver la misma cantidad en un plazo determinado con los intereses generados.

Esta operación se realiza a través de un contrato por medio del cual la entidad financiera entrega al cliente una determinada cantidad de dinero. En el contrato se establecen las condiciones para la devolución, el plazo y la cantidad correspondiente a los intereses.

En el contrato la institución financiera pasa a llamarse prestamista y el cliente o quien usará el préstamo se denomina prestatario. El prestatario deberá realizar a través de cuotas regulares la amortización del préstamo, estas cuotas pueden ser mensuales, semestrales, trimestrales.

El préstamo se caracteriza por tener un tiempo de vida determinado previamente en las cláusulas del contrato. Cuando se amortiza por medio de pagos de cuotas todo el capital, se da por finalizada la operación y no existe la posibilidad de acceder a más dinero. La única opción es que se formalice un nuevo préstamo.

El plazo del préstamo por lo general es de un año y los intereses se cobran sobre la cantidad total del dinero prestado.

Los préstamos están conformados por varios elementos, los cuales son importante conocer antes de solicitar uno. Estos elementos son:

El Capital que está representado por la cantidad de dinero solicitada a la institución bancaria.

Los intereses es la cantidad que el cliente debe pagar a la institución financiera por el capital prestado.

El Plazo es el periodo de tiempo establecido en el contrato para que el cliente devuelva el capital más los intereses generados por el capital prestado.

Tipos de préstamos y créditos online

Existen diferentes tipos de préstamos, los cuales se adecuan a las necesidades financieras de cada usuario. Entre ellos se encuentran los siguientes:

Préstamos personales

Estos tipos de préstamos son los destinados a satisfacer necesidades específicas que tiene el cliente en un momento determinado. Este préstamo es solicitado sin una justificación y el cliente se compromete a devolver la cantidad solicitada en cuotas periódicas. A lo cual le agrega los intereses generados.

El cliente por lo general responde por el cumplimiento de este contrato con sus propios bienes. En los préstamos personales existen varios tipos que son los siguientes:

Préstamos de consumo

Estos préstamos están regulados por la Ley 16/2011 y suelen utilizarse para el financiamiento de bienes de consumo. Los préstamos de consumo por lo general se contratan para comprar cualquier bien o un servicio, como es el financiamiento médico.

Préstamos rápidos o préstamos inmediatos

Este tipo de préstamo se contrata para obtener pequeñas cantidades de una forma rápida, para los cuales no se requiere de mucha solvencia. Los intereses de los préstamos rápidos o inmediatos por lo general se encuentran en un 20%.

Lo elevado de los intereses se justifica porque tienen un mayor riesgo y por la gran flexibilidad que ofrecen las instituciones bancarias por este tipo de operaciones. Estos préstamos por lo general están exentos de estudio o comisión de apertura. Lo que no suele ocurrir con los demás tipos de préstamos.

Las entidades financieras con este tipo de préstamos suelen obligar al cliente a suscribir un seguro que servirá para cubrir un posible impago.

Préstamos de estudios

Este tipo de préstamos es solicitado para cubrir los gastos generados por las matrículas de los grados, estudios de postgrados y hasta los viajes universitarios.

Préstamos hipotecarios

Este es otro tipo de préstamos que está destinado a financiamiento de la compra de una vivienda y en algunas ocasiones para poner en marcha un negocio. Los préstamos hipotecarios son de grandes cantidades lo que los diferencia de los personales.

Las instituciones financieras con estos tipos de préstamos solicitan una garantía real por si el cliente no devuelve el dinero el préstamo. En este caso la institución bancaria hace vender el inmueble hipotecado para subsanar la deuda, además puede convertirse en el propietario de la vivienda financiada.

Préstamos con aval

Este es otro tipo de préstamo que supone una forma de garantizar el cumplimiento de las obligaciones adquiridas. El préstamo con aval tiene la figura de un avalista el cual se declara dispuesto a asumir los compromisos del avalado.

Esto significa que en caso de que el prestatario no pueda cumplir con el pago del capital prestado más los intereses lo hará el avalista. Para fungir de avalista es necesario cumplir con una serie de condiciones, entre ellas están:

El avalista debe ser mayor de edad, ya que existen algunos casos excepcionales donde puede no cumplirse con este requisito.

La persona que será avalista debe tener solvencia, que son ingresos mayores a las obligaciones adquiridas por el solicitante del préstamo con la institución financiera. Además que los ingresos deben ser estables, es decir, que tienen que estar garantizados en la medida de lo posible.

Para los préstamos hipotecarios se solicita que el avalista tenga propiedades libres de carga. Esto debido a que el avalista podría asumir las condiciones del préstamo con su propia vivienda.

Cuando se solicita un préstamo con aval es muy probables que aprueben el préstamo solicitado, porque es una señal de confianza.

Préstamos por reunificación de deudas

 Este tipo de préstamo por lo general los ofrecen empresas privadas que son intermediarias financieras. Estas empresas también pueden contratar directamente con la entidad bancaria, negociando un interés lo más ajustado posible.

Para este tipo de préstamos es indispensable contar con un inmueble, se encuentre o no  hipotecado. En caso de que esté hipotecado sería hipotecarlo de nuevo y de lo contrario sería hipotecarlo, con el dinero que se obtiene se cancela la deuda de otros préstamos.

Esto hace que la deuda total que se debe pagar queda incluida en el crédito hipotecario. La ventaja de esta operación es que la cuota mensual a pagar es menor que la suma total de las diferentes cuotas que se pagaban.

Pero al incluir todos los gastos, comisiones generadas por la operación y alarga el plazo del pago en el nuevo préstamo hipotecario, el cliente termina pagando mucho más dinero.

¿Qué es un crédito?

El crédito es una forma de financiación donde una institución financiera pone a disposición de un cliente una cantidad de dinero. El cliente podrá disponer del dinero prestado de acuerdo con las necesidades de cada momento.

El crédito fija un límite máximo de dinero, el cual el cliente podrá disponer de forma total o parcial de acuerdo con sus necesidades financieras. El cliente podrá hacer uso de todo el dinero otorgado, solo una parte o nada. El cliente sólo pagará intereses sobre la cantidad que haya usado y una pequeña comisión sobre la cantidad que no ha dispuesto.

La principal diferencia de los créditos con los préstamos es que es que los intereses de los créditos son más altos. Los intereses solo se pagan por la cantidad utilizada, a medida que se devuelve el dinero se tiene la posibilidad de disponer de una cantidad mayor. Esto con la única condición de no superar el límite establecido.

El crédito por lo general se renueva cada año, a diferencia del préstamo, lo que permite al cliente el uso de línea de financiación cuando lo necesite. Para obtener financiación por medio de un crédito se utilizan tarjetas de crédito, líneas de crédito y póliza de crédito.

Estas suelen articularse por medio de una cuenta corriente en la que se pueden realizar retiradas e ingresos de fondos por el límite otorgado.

Los créditos por lo general se utilizan en las empresas para cubrir diferencias entre pagos y cobros. También para hacer frente a períodos de falta de liquidez o para realizar determinadas compras.

Las personas particulares suelen utilizar los préstamos para financiar gastos eventuales, la compra de un bien o servicio, pagar alguna deuda.

¿Dónde puedo solicitar un préstamo personal?

Las entidades a donde puedes acudir para solicitar un préstamo personal en España son las siguientes:

Las instituciones bancarias españolas y extranjeras con representación en el territorio español ofrecen una oferta extensa de préstamos personales.

Las cooperativas de ahorro,  cooperativas de crédito y cajas de ahorro.

Los prestamistas privados, son empresas de capital privado que ofrecen productos como: mini préstamos, préstamos o créditos rápidos, créditos online y los mini créditos.

En las grandes tiendas y supermercados, estos tipos de negocios no ofrecen una determinada cantidad de dinero, sino que financian la compra de determinados productos. Estos financiamientos por lo general tienen durante los primeros meses un interés del 0%.

Empresas que cuentan con tarjetas de crédito las cuales son respaldadas por entidades bancarias.

Existen también plataformas que se encargan de gestionar préstamos entre particulares.

Requisitos para solicitar un préstamo personal

Para solicitar un préstamo o crédito deberás cumplir con una serie de requisitos, los cuales van a depender del tipo y de la cantidad que pidas. Entre los requisitos más frecuentes se encuentran los siguientes:

Debes ser mayor de edad, tener el documento de identidad vigente, el cual puede ser pasaporte, Documento Nacional de Identidad o carnet de conducir. Además debes demostrar tu solvencia económica.

Hacer una explicación de la cantidad exacta que necesitas y en que vas a usar el dinero.

No puedes superar tu capacidad máxima de endeudamiento.

La garantía de devolución de la deuda. En los préstamos personales por lo general no solicitan avalistas. Por lo que si no cumples con el pago del dinero prestado serás sólo tú quien responda con todos los derechos, bienes e ingresos presentes y futuros.

Las personas autónomas que solicitan un préstamo personal deben presentar un justificante de ingresos. Además necesitan presentar el certificado de alta de autónomo, la última declaración del IVA o cuota a la seguridad social.

 Los que trabajan por cuenta ajena sólo deben presentar las dos o tres últimas nóminas.

Las personas que no están trabajando pero tienen ingresos recurrentes deben también demostrarlo.

Fotocopia de la declaración de Hacienda.

El solicitante no puede estar incluido en ninguna lista de morosos como RAI o ASNEF, tampoco puede tener deudas actuales con impagos.

En algunas ocasiones solicitan la declaración de bienes, las escrituras de tu casa, declaración jurada de tu patrimonio o contrato de alquiler.

¿Qué es mejor solicitar un préstamo o un crédito?

Para decidir qué es mejor pedir un préstamo o un crédito es necesario estudiar lo que es más conveniente. Lo cual debes hacer de acuerdo con la cantidad de dinero que necesites, los documentos que debes aportar y el uso que le vayas a dar al dinero.

Es recomendable estudiar también las condiciones que establecen las diferentes instituciones financieras y lo que ofrecen.

¿Cuándo solicitar un préstamo?

El préstamo es la mejor opción cuando deseas comprar un coche, una vivienda o es necesario hacer frente a un gran gasto. A este tipo de financiación se debe recurrir cuando necesitas una gran cantidad de dinero y que podemos devolver en un periodo largo de tiempo.

Para obtener el préstamo hay que cumplir con los requisitos y firmar un contrato en donde se establezcan las condiciones. Cuando se realicen todos los trámites y la entidad bancaria apruebe la concesión, la cantidad de dinero será ingresada a tu cuenta bancaria y podrás disponer de él.

Pero desde ese momento deberás comenzar a devolver el dinero con sus respectivos intereses establecidos previamente.

¿Cuándo solicitar un crédito?

El crédito lo debes solicitar cuando desees tener un respaldo en caso de que se presente una eventualidad o un gasto inesperado. El límite del crédito varía de acuerdo con la institución financiera o del tipo de financiación que otorgue la misma. Este límite se encuentra entre los 3.000 y 6.000 euros.