Definición de testaferro – Qué es, Significado y Concepto

La palabra testaferro, proviene del vocablo italiano (Testa = Cabeza / Ferro = Hierro) y tiene como traducción “cabeza de hierro”. Y se define como una persona que puede ser natural o jurídica que pone en calidad de préstamo su nombre (o firma) con la finalidad de celebrar contratos o realizar negocios y asumiendo responsabilidades correspondientes a otras personas. 

El motivo por el cual esta persona puede prestar su nombre como testaferro son variadas pero la más común es que la persona de quien se es testaferro no desea aparecer en el negocio o mostrar su identidad

Los resultados de los negocios o contratos adquiridos por el testaferro corresponden o son propiedad del sujeto a quien sirve. A pesar de que en la mayoría de los casos el sujeto quien se sirve de un testaferro suele permitirle ganancias o beneficios por prestarle su servicio; además de gozar de ciertos beneficios que pueda conllevar el realizar negocios en beneficio de alguien que cuente con grandes cantidades de dinero como suelen ser la mayoría de los casos. 

Es una palabra común y conocida por muchos, usualmente entendida con connotaciones negativas pues, los testaferros pueden estar asociados a situaciones de ilegalidad, negocios ilegítimos o con poca transparencia. 

Motivado a que usualmente los testaferros están sirviendo a personas que están en algún cargo público o ligados a la política y por lo tanto no pueden formar parte de ciertos negocios o realizar contratos que pueden resultar contrarios a sus cargos como funcionario público (es decir, ilegal). Para esto, usan testaferros que prestan su nombre para realizar los negocios o contratos pero igualmente son los primeros quienes reciben la ganancia; claro, usualmente con una retribución a cambio. Bien pueden ser funcionarios públicos o cualquier otra persona que quiera evadir la justicia en caso de estar en negocios con posible caída en tribunales o simplemente para despistar, pues resulta más complicado determinar el dueño de los negocios.

Otro motivo por el cual recibe connotaciones públicas negativas es porque en muchos casos se suelen servir de testaferros con el fin de evadir la justicia.

También suele ser usado en casos de personas sobre quienes reposa imposibilidad de actuación desde el punto de vista comercial o por alguna prohibición legal que no le permita realizar estos negocios o contratos. Con un testaferro, también se logra amparar los bienes o negocios que puedan ser tomados como forma de cobro o bien vinculen a ciertas cosas ilícitas.

Se entiende para la para la ley que el testaferro actúa en su propio nombre, a pesar de que luego el bien o resultado de negocio sean transmitidos al mandante posteriormente. Es de carácter lícito cuando esa transferencia es realizada por vía legal a través de compra-venta o escrituras públicas. 

¿Quién puede ser testaferro?

Cualquier persona que posea DNI y sea civilmente hábil, que no cuente con limitaciones para ejercer las acciones, negocios o contratos para los cuales se está haciendo responsable como testaferro. Es decir, que no debe reposar limitantes sobre esta persona para poder ejercer como testaferro. 

Desde el punto de vista de estudios psicológicos se han reconocido rasgos que son comunes en quienes ejercen como testaferros. Es muy abundante que quienes ejercen como testaferros sean de carácter flexible y con mucha versatilidad, con capacidad para cambiar su comportamiento y hábitos normales mientras ejerce. Usualmente se usan personas de perfiles bajos o desconocidos, se suele recurrir a familiares por el alto nivel de confianza que se debe tener en la persona.

¿Es todo negativo?

Es cierto que últimamente se ha dado connotación negativa porque el uso de los testaferros usualmente está ligado a personas que poseen limitaciones legales o simplemente el negocio resulta ilegal. Es sencillo de entender cuando se hace una búsqueda a través de internet o periódicos, pues fácilmente encontraremos ejemplos de personas que alrededor del mundo se han valido de testaferros para evadir la justicia. Lo más común es el caso de políticos, funcionarios públicos o quienes se encuentran en negocios ilícitos como narcotráfico, pues a través de estos logran lavar las grandes cantidades de dinero que manejan. 

Pero se debe afirmar, que en algunos casos pueden existir personas que por motivos de tiempo o disposición nombren testaferros a alguien de su confianza para que en su nombre ejecute negocios o contratos que si son lícitos. Por lo tanto, no necesariamente el ejercer como testaferro de alguien está ligado a la comisión de delitos o ilegalidades. Más allá de que sea una figura muy usada para estos fines negativos, existen excepciones.